Oral History Interview with Teodoro Buitimea Flores
June 24, 2012, in Loma de Guamúchil, Sonora

Andrew Offenburger
Miami University

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Length: 56 minutes, 40 seconds
Transcription: Benjamin Alonso

Buitimea: Mira. Cuando los yaquis… Cuando Porfirio Díaz, ¿no? Cuando Porfirio Díaz ya está aquí, pues todo sale a raíz de que quieren poner el ferrocarril. Tú ya lo sabes todo esto. Si miras hacia finales del año 1800 se ve un espacio, no está conectado, Navojoa hasta ahí llega y empieza en Empalme, hay un vacío. Hay unas cosas por las que yo me cuestiono también: ¿qué pasaría, que hubiera pasado si la tribu accede a negociar con Porfirio Díaz? A lo mejor no le quitan o le quitan más poco; lo respetan o no lo respetan. Pero es tanto el resentimiento que la tribu tiene para Don Porfirio, y la gente grande y los militares estaban en Torim. Entonces … el que deja de Cameje, pero Cajeme es nomás una figura, realmente hubo la gente que hizo el trabajo negro y la gente que vivió y que sufrió, y todo el desmadre que les hizo el gobierno.

Fíjate que para que la guerra del yaqui triunfara no fueron los famosos militares. No sé si te han dicho, si sepas, que fueron los yaquis los que se chingaron a los propios yaquis. Fueron los yaquis los que tumban al mismo yaqui pero ya como nacional ya con una figura militar.

Offenburger: ¿Se considera a esas personas, aquí, torocoyoris?

Buitimea: Sí, que son personas no deseadas. Incluso hay fotos donde están así, de militares, pero con su esencia de yaqui: lo huaraches de tres puntadas; pero con toda una formación militar. Cuando… decía don Tino Olivas, también ya falleció, de Cócorit, que a él, cuando Porfirio Díaz se concentra en que el progreso está en el ferrocarril, pues ya no pueden hacer nada. La guerra del yaqui no es una guerra de que, ¡es una guerra de acabarlos!, de exterminar… Mijo, ¿está hirviendo el café? Es una guerra de que te acabo, chingado, te voy a acabar…. No no no no… Todo en aras del progreso. Pero no solamente eso, querían todavía redondear este rollo, ¿no? No solamente te voy a exterminar.

Tercero: Ya hirvió.

Buitimea: Apágalo mijo, porfa. Sino que a ver qué gano contigo y hacer las negociaciones contigo y con los hacendados y don Olegario Molina es el mejor comprador, pero hay algo tan repulsivo, Andrés, en este rollo: de que no solamente son vendidos los yaquis sino que le ponen algo más: son herrados acá en el brazo izquierdo pero con las iniciales de los hacendados, de la hacienda a la que pertenecían.

A mí me tocó verle el brazo a don Antonio… cómo se llama… de con los Chacones… pero los Chacones no tienen nada que ver… Bueno, entonces en su brazo, pero no tenía la marca de Olegario, tenía otras iniciales en el brazo. Fue una de las cosas que trajeron muchos yaquis para acá: que los marcaron. Y no solamente los yaquis sino todos…

Offenburger: ¿Allá en Yucatán?

Buitimea: Allá en Yucatán. Fueron herrados.

Offenburger: ¿Como esclavos?

Buitimea: Como esclavos. Si tú te fijas Turner te lo escribe pero no te marca esa parte, pues. Te describe así nada más muy general, periodístico y todo pero no. Pero ya los yaquis cuando están aquí dicen “Sabes qué, nos marcaron cabrón… Nos cruzaban a huevo: que hiciéramos vida marital con otras etnias.

Offenburger: ¿Y cómo era la marca?

Buitimea: ¿La que yo vi?

Offenburger: Sí.

Buitimea: De este tamaño.

Offenburger: ¿Del hacendado, o de otra persona?

Buitimea: En este caso don Olegario era el que más tenía yaquis, pero él no traía la marca de Olegario porque él estaba en otro campo, el que yo vi. Pero a todos los marcaban. Las políticas estaban… decía el amigo: “No podíamos salir porque donde íbamos nos encontraban la marca y entre ellos había una especie de entendimiento, de convenio, de que ‘si yo tengo esclavos y tú tienes esclavos’… Tus iniciales son Andrés X y acá tenía yo Franky X, ‘bueno entonces tú vente para acá o tú eres de alla’. Había esos lazos de entendamiento entre los poderosos. Y eso pues imposibilitaba mucho a los yaquis a que escaparan y se vinieran.

Offenburger: Y en el tiempo de la revolución, ¿había divisiones entre los propios yaquis? Los que lucharon con el gobierno y los que no, los que resistían…. Como Sibalaume…

Buitimea: Ah sí. Sibalaume es un caujome, así se le decía. Pero eso ya viene después, de cuando la gente ya no está de acuerdo con Porfirio Díaz.

Offenburger: Sí, sí, después de eso. Pero esas cosas siguen… O sea… como la gente, o usted, recuerda ese tiempo. Esas decisiones, ¿eran algo inevitable? ¿O ayudó ese estado de división?

Buitimea: Es que antes, Cajeme mismo fue parte de esa línea. Cajeme y sus lugartenientes, todos ellos. Los sikilis, los…. Todos los yaquis que estuvieron al frente con él fueron parte de… estaban subordinados del gobierno. Pero de acuerdo a su chip de militares pues tienen que obedecer. Eso era muy mal visto por la tribu, ¿no?

Fíjate que a mí me contaron… yo estaba leyendo a los yaquis cuando los llevaron para allá y se quedan cortos, se quedan cortos. Dice una anciana que cuando los agarraron allá en la sierra, después del Mazocoba, dice que lo que describen era muy poquito… y todavía sí me mueve mucho cuando hablan de la matanza del Mazocoba, del nuevo amanecer sangriento del milenio (sic), del 1900, acuérdate que… es hablarle a un nuevo siglo, pero un siglo muy sangriento (Le habla a un par de chicos yoremes al parecer: ¿No te bañaste? -No. ¿Ni tú tampoco? Entonces no son yaquis cabrones. Este día los yaquis tienen que bañarse a las cinco de la mañana. No más este día.)

Todos los yaquis nos íbamos a bañar al canal en las fiestas de San Juan Bautista a las cinco de la mañana.

Y entonces volviendo al tema. Cuando pasa lo del Mazocoba… que no fue una… hay una persona que lo describe cómo su parte rosa: que dice que una muchacha abraza a su novio que está muerto y se avienta al abismo… Dice que no: “no no no no, la gran mayoría se aventaron”. Que si su abuelo no se aventó, le platicaban, es porque de plano los tenían… y luego hacía mucho frío. Los tenían acorralados y les dolía todo. Los mismos yaquis pues, que eran los soldados. Eran los llamados nacionales. Que fueron muchos, dice, los que se aventaron. Todavía cuando iban a hacer la travesía, a Guaymas embarcados. Y también hablan de muchos yaquis que se aventaron al mar, a los tiburones, ahí lo tienen registrado en los libros.

Offenburger: En abril yo estuve en el archivo del estado de Hermosillo y ahí se encuentran varias listas de personas. Listas de nombres que dicen “Yucatán libre”. O sea, algunos dijeron que sí y otros dijeron que no. Un poco espantoso eso.

Buitimea: Muy feo. Pero bueno, se pasa eso.

Lo que no me quedó muy claro… yo les preguntaba si de alguna manera allá en el tiempo en que dormían en galerones, si les daban la oportunidad de hacer sus manifestaciones culturales, el venado y todo ese rollo. Dice: ‘¿en qué momento?’ lo hacían porque era bastante desgastador todo lo que hacían. Los que estaban en las tabaqueras, ¡era para morir! Era para que se murieran. Casi nadie salía. Los de Yucatán más o menos, en el henequén, pero yo nunca obtuve esas respuestas. Lo único que sí me decían es que cuando alguien moría ponían sus taxis, se llaman taxis del rosario, y algodón, flores y todo. Con cualquier rama hacían los rosales ellos y se apropiaban… Eso sí lo hacían ellos, esa parte cultural sí la llevaban a cabo.

Y luego hacerle flores y ponérselas a sus hijos, a su esposo, y enterrarlo de acuerdo a usos y costumbres de acá de Sonora, de los yaquis.

Offenburger: ¿Y esto se lo contaron los viejos de antes que ya fallecieron?

Buitimea: Eso me lo contaron quienes vienen siendo nietos de las personas, de esos abuelos que fueron niños cuando…

Offenburger: Cuando los dep….

Buitimea: Esos abuelos eran niños pero sí vieron, les tocó la experiencia de niños. Pero sí lo vieron y lo registran en el registro oral.

Offenburger: Sí, entiendo. Una pregunta. Alguien me contó una historia, que hubo un profeta que dijo que dos serpientes iban a llegar a la tierra, aquí. Una serpiente era el ferrocarril y el otro la ruta, la carretera. No sé si escuchó eso alguna vez.

Buitimea: Son mitos, son mitos que siempre se manejan, que se han manejado siempre. Es como en la revolución, que se expresaban como pájaros de los aviones y el bombardeo decían que era mierda. “Te va a cagar el pájaro”, decían, “te va a cagar el pájaro”. Y era que le tenían miedo a las bombas. Son mitos, pues, que vaticinaron eso. Las leyendas, los vaticinios, son de la voz parlante, es lo platicado, es del dominio popular. Pero sí, había esto.

Offenburger: Bueno.

Buitimea: Fíjate Andrés que la situación todavía estaba fuerte…. Se arrecía del 1904 al 1906 se arrecia. O sea yaquis que por infortunio llegan a caer de la sierra, sin más ni más con todo y familia, cabrón. Sin más familia son enviados a Yucatán. Y de eso Andrés todavía hay expresiones de la gente mayor que ven un yori y les preguntas, y dicen así: Empo ------. “Tú nomás quieres vendernos, tú nos vas a vender”. Todavía son expresiones de las ancianas.

Offenburger: ¿Sigue todavía?

Buitimea: Ajá. Ese concepto de lo que decían sus abuelos y bisabuelos, que les dijeron que los vendían. Y ellos todavía dicen “No, empo-----, tú nos vas a vender”. Todavía está. Entonces mira, en cuanto a la revolución mueren muchos yaquis allá. Se hace el levantamiento contra Porfirio Díaz y aquí Álvaro Obregón juega algo muy importante. No me queda muy claro si Álvaro Obregón hablaba mayo o no hablaba mayo, porque un testimonio que me dio doña Chalita que hace uff, hace mucho que murió, nunca tuve el cuidado de… yo estaba bien morro, estaba como él, todavía estudiaba en la Normal, hace más de 30 años. Y esa era de las que andaban allá, de las viejitas que vinieron.

Entonces decía ella. El tren atravesó por aquí en 1905. A Corral llega en 1906. Entonces la revolución inicia después de 1906, total que llega Álvaro Obregón a invitarlos, y los invita en Lencho. ¿Si has visto una casona de piedra que esta por aquí?

Offenburger: Sí.

Buitimea: ¡Ahí!. Ahí inicia la revolución de los yaquis, ahí inicia la participación de los yaquis en la revolución.

Ahí se hicieron los últimos embarques a Yucatán. Ya no fue vía más sino fue vía ferrocarril y de ahí a Salina Cruz y de ahí en barco a Yucatán, pero ahí empieza.

Offenburger: Y ¿cómo sabe eso?

Buitimea: La viejita esa que te digo. Que así a duras penas me acuerdo porque no tuve el cuidado de escribirlo. Y ahora chingado ah malaya, ¿por qué no puntualicé todo eso?

Offenburger: Bueno por lo menos tiene la historia.

Buitimea: Ajá. Dicen que ahí Obregón fue y les habla en yaqui, les habla en mayo, o tuvo un intérprete. Ya muy mayor, no exponía bien sus ideas. Y entonces dice que llegó y… Andrés, si tú eres un político, un visionario, y quieres conseguir algo pues les prometes hasta lo que no, ¿verdad? Como a una muchacha, ¿no? Por chingártela eres capaz de decirle que le vas a bajar la luna y la madre, ¿no? ¡Y son mentiras! Entonces Obregón les promete que los va a reivindicar con su territorio.

Cuando mandan la primer remesa de yaquis a Yucatán se chingaron (les expropiaron) 16 mil hectáreas para allá, rápido. Así rapidito. Y de esas 16mil a don Chema Valencia, un señor de aquí, un yaqui, le chingaron 26 hectáreas ahí por Cócorit, y a él también se lo chingaron, se lo llevaron para allá. Y ahí perdió su terreno.

Acá en la casa de piedra tienen muchas historias de la revolución. Hay una leyenda de Torim… conoces Torim?

Offenburger: Es el único pueblo que me falta conocer.

Buitimea: Pues debes conocerlo. Dicen que ese cuartel estaba conectado con un cuartel...

Offenburger: Yo vi fotos de eso.

Buitimea: ...que estaba de Torim para allá. Torim iba a hacer la capital del estado de Sonora a principios de 1900 y era un lugar muy importante, era una ciudad, la ciudad de adobe, como fue Cocorit también en ese tiempo.

¿Te pican los zancudos?

Offenburger: No, está bien.

Buitimea: Digo para que te aguantes porque… (risas)

Entonces cuando los invitan al movimiento contra Porfirio Díaz y les dicen: te vamos a dar esto, les vamos a devolver el terreno y aquello otro… Y los yaquis ávidos se van. Ahí entran Luis Bule, Ignacio Mori, Espinoza, Urbalejo y…. Salvador Álvarado.

Tercero: ¿él era yaqui?

Buitimea: Muchos no entran, y son los Sibalaume, Jesús Gajo y otros igual de importantes. Espinoza no entra de lleno, él entra después. Los que entraron de lleno entraron fueron gente como Luis Bule, esos sí se metieron al cien.

Aquí lo relevante es que Luis Bule iba como capitán. Y también Mori iba como capitán. Y se les respetó esos grados en la milicia. Entonces curiosamente, Andrés ,los yaquis: la línea militar y los caujome, dicen tanto uno como el otro: se odiaban, cabrón. ¡Yaquis contra yaquis se odiaban! Había un testimonio de una anciana que decía que se mataban los yaquis de corrientes diferentes, ¡era tanto el odio! Los unía el territorio pero cada quien estaba luchando por conservarlo. Y el yaqui mataba al yaqui en aras de defender su territorio, cada uno defendía lo propio en el movimiento de la revolución.

Offenburger: Eso viene en los documentos también

Buitimea: ¿Sí viene ahí?

Offenburger: Sí, porque yo estoy investigando una comisión de paz al comienzo de la revolución. Y se puede leer entre el comisionado y Francisco Madero, y Maytorena también, que están todos enojados y molestos porque están de acuerdo con unos pero con otros sigue la lucha y no saben qué hacer.

Buitimea: Es que también Maytorena era un explotador pues. Tenía un chingo de yaquis. Maytorena era una persona que explotaba al máximo a los yaquis. Y no les convenía, incluso lo que generaban la guerra y les gustaba que fuera la guerra, era el comercio de Guaymas, que estaba en Jauja. Era el que metía todo (Nota del transcriptor: se refiere a que Guaymas en su calidad de puerto introducía la mercancía, materia prima, qué sé yo).

También en ese momento de la revolución parte otra historia importante: la de los yaquis que se van al otro lado. ¿Pero por qué se van? Porque es la única medida para no ser llevados a Yucatán. Los que están en Phoenix, los que están en Tucson… los que están en Arizona.

Pero en el momento de la revolución, ellos, los que están acá (los yaquis en los Estados Unidos) son los que están soportando económicamente a los yaquis (menciona armas pero no se entiende). De alguna manera tienen mentalmente idealizado el territorio, debido a la distancia pues. Y luchan por él, luchan por su territorio, a su manera, ¿no? Pero se ponen lejos de las garras de Porfirio, ponen tierra de por medio.

Aquí lo importante es, que tanto una lucha, la de los caujomes y los militares, cuando se concluye ya esto, cada uno asegura que es por su lucha. “Uh”, le dice, “yo con mi acercamiento a Madero, a Obregón, a los políticos”… acuérdate que la fuerza militar era la política del México de esos años. Había puros militares. Hasta con Lázaro Cárdenas, ahí acaba la hegemonía de los militares. Entonces los militares dicen: Itom…. Por nuestro esfuerzo. Y los caujomes como Jesús Gajo, como Sibalaume, dicen: (palabra yoeme) ¡Nosotros defendimos! ¿De quién? De los torocoyoris porque ellos eran parte del gobierno”.

Offenburger: O sea, cada uno pensaba que hacía lo mejor para lograr lo que querían.

Buitimea: Pues sí. Tenían misiones diferentes pero una visión común. Incluso a Luis Bule lo matan en Santa Rosa los mismos yaquis, lo matan como rebelde. ¿Ves? Entonces cada uno converge en eso. Cada quien dice: “no sabes qué, yo. Por mí. Por nosotros.” Todavía se termina la revolución y no les hacen justicia a los yaquis. No les hacen justicia, no les hicieron justicia. Obregón se hizo pendejo. Y así tan pendejo estaba, que lo iban a matar en Pótam, digo aquí en Vícam. El señor viejito, que si quieres luego lo vamos a ver, él platica que a él sí le tocó de chavalo. Dice que a Obregón no lo mataron en Vícam porque los yaquis decían “Tú vas a ser quien mate”… Ya estaban seleccionados.

Dice don Lupe que no lo mataron porque la persona que estaba seleccionada para hacerlo estaba en Hermosillo junto con otras. Y te da el nombre de la persona, yo lo anoté, lo tengo por ahí. Aquí hay muchas corrientes, ¿verdad? Otras personas aseguran otros nombres pero éste a mí me lo dicen y yo les apuesto mucho a los testimonios orales. Y total que Obregón no les cumple y se vuelven a alzar los yaquis otra vez…

Cuando termina la revolución, Parada está varado con un chingo de tierras ahí. Conant está hasta la madre de terrenos. Y así a cada gente. Es mucho territorio de la tribu. Mucho, mucho, mucho y no lo quieren soltar. Entonces Obregón se da cuenta que es difícil. Entonces de alguna manera siguen con la visión del progreso pues, pero se están chingando en la tribu. Se chingaron en la tribu. ¿Y por qué no agarraron la sierra? Agarraron para aca pues. Acá es la parte más productiva.

Eso yo veo y cuando llega un muchacho yo le digo: “Mira, todo esto era de la tribu. Esto le robaron a la tribu: Quecheueca, todo este valle, San Ignacio, Bacum, todo esto le robaron… Una asquerosidad de territorio que le quitaron. ¡Mucho! De cuatro partes se chingaron como en tres. El territorio de nosotros aquí era como tres veces más el original. Se lo chingaron, nos robaron vilmente. Yo doy clases ahí en el ITESCA y les platico esto a los morros y les digo así y así y así. Pero a un chingo no les gusta la historia, entonces agarro la estrategia de la foto. Pero me cuesta un chingo, pero es la única forma de cómo platicar con ellos.

Entonces, ¿qué nos trae la revolución a los yaquis? No les trae nada. Y es por eso que viene el alzamiento pues. Al Bacatete de nuevo. Y por ejemplo Luis Bule muere creyendo que está haciendo bien las cosas, que hizo bien las cosas. Lo matan en Santa Rosa en 1913.

Y pasa que muchas de las… pues muchos yaquis fueron muy violentados. En ese momento de la posrevolución, cuando vuelven a alzarse los yaquis, se hacen enfrentamientos. Hay testimonios donde dicen que en los enfrentamientos ya no había yaquis, había unos cuantos yaquis, casi todos los yaquis se habían ido a la guerra con los yaquis. Se unen pues. Curiosamente se unen. Porque tú has de saber que después de la revolución no podían… yo no me podía acercar así a este muchacho. No puedo. De volada me va a repeler éste, ¿no? Yo soy caujome y tú eres militar. No puedes. Entonces el gobierno hace una estrategia: a todos los militares los registra en comunidades. Aparece la Colonia Militar. Es por eso que se llama Colonia Militar. Y en gratificación le estás dando terrenos que fueron expropiados a los yaquis. Y se los están dando, cabrón. Es una vergüenza, los mismos yaquis pues. Sí a los yaquis pero militares. Yo te voy a compensar con esto y con esto.

Y aparece esa comunidad de la Colonia Militar después de la revolución. Pero resulta que no, se vuelven a alzar los yaquis otra vez. Hay un testimonio de un viejito que dicen era niño cuando aparecen esos y dicen que un niño lloraba y el jefe yaqui decía “hay que matarlo”, tienen que ahogarlo en el pecho al niño. Y aquí cerca también hay un testimonio de aquí cerca, de los cerros, de muchas partes donde hacían eso para que no los delatara, los ahogaban amamantándolos.

Decía otro testimonio también que cuando los yaquis andaban en chinga, así moviéndose de un lado a otro, los cuerpos caían, no había tiempo de enterrarlos, se hinchaban ahí en el sol. Imagínate con este solazo. Y que todavía te aventaban cafecito así pa que te ahogaras… (risa). Ése fue un testimonio que hacían los yaquis. En los enfrentamientos…

Offenburger: ¿Esos testimonios son de personas que ya fallecieron, que usted platicó con ellos?

Buitimea: Así es. Fallecieron pero yo platique antes con ellos. Cuando estaba en la revolución… Fíjate que a mí me gusta mucho lo cultural. Iba a estar en Vicam Pueblo ahorita y le dije a un camarada Ay, hijo de la chingada tengo el compromiso con Andrés y están las fiestas de San Juan ahí en Vicam Pueblo y mi compromiso era llevarle cerveza a los pascolas y tomar con ellos. Tú no has visto las fiestas de los pascolas, ¿verdad?

Offenburger: Eeehhh… ¿o sea en Semana Santa?

Buitimea: No no no no no… Aquí es otro mundo. Aquí es otro mundo, Andrés. ¡Aquí está al cien! Es como si miras las víboras atrás del cerco; aquí las tientas las víboras. Bien machín, macizo. Pero bueno yo no lo disfruté porque estaba mi suegro tendido (muerto). Anoche era lo máximo, hoy también. Y siempre los pascolas me siguen porque siempre les doy cerveza. Y ya cuando están tomaditos         empiezo a platicar con ellos en la lengua y van aportándome lo que yo no sé. Si me dan lo que yo ya sé pues no, pero si me traen algo de novedad voy y lo anoto. Eso no lo sabía, eso no lo sabía. Y así.

Ahí en Estación Lencho, cuando las mujeres eran las gentes que eran tomadas prisioneras eran enviadas para el centro del país. Pero las mujeres eran tomadas como botín de guerra; ahí en esa casona de piedra. Y las violaban, cabrón. Las violaban las veces que quisieran. Ni les preguntaban si querían o no querían, las violaban.

Tercero: ¿Por eso se dio ese mestizaje?

Buitimea: Sí, la mescolanza.

Mi abuela fue botín de guerra, y de ese botín de guerra nació mi mamá. Blanca ella, muy blanca. Y a veces me preguntan a mí: Oye tu no pareces yaqui. Y platicarles toda mi historia, mi árbol genealógico, es muy cansado, pero yo sí sé por qué. Tan es así que yo no hablaba español hasta los doce años. Hablaba un español muy malo, pura lengua.

Entonces te digo ahí en ese edificio hay historias horribles, de mucho dolor. Historias de dolor, historias de vejaciones. Pero también históricamente es ahí donde Álvaro Obregón invita al movimiento en contra de Porfirio Díaz. Y es donde acude Luis Bule y los demás militares yaquis, a integrar a su gente al movimiento de ese amigo, de Álvaro Obregón.

Offenburger: Está muy bien lo que me está compartiendo, es justamente lo que busco. No tengo más preguntas por ahora… Bueno dos preguntas más. Si me da usted su permiso para usar esta grabación en mis estudios, tesis, libro. Y otra cosa es que si no le molesta quisiera sacar una foto de usted pero otro día con sol.

Buitimea: No hay problema.